Cumple-helado feeeeliiizzz…

mi fiesta en casa

 

Aunque ni la temperatura ni la lluvia nos dejan creer que se acerca el verano, a estas alturas de año ya hemos preparado unos cuantos litros de helado en casa. Helado de chocolate, helado de pistacho, helado de menta y chocolate… Pero el helado estrella ha sido este helado de fresas.

Los helados caseros, además de ser muy nutritivos son una muy buena opción, y muy sana, para las meriendas porque, además de seleccionar personalmente los ingredientes, estamos comiendo fruta sin darnos cuenta! Algo muy útil con los peques de la casa.

Si tenéis algún cumpleaños a la vista, o queréis celebrar con vuestros hijos y sus amigos el inicio de las vacaciones, o la llegada del verano, os proponemos que incluyáis este cremoso y refrescante alimento en vuestra fiesta.

tarta helado

Podéis centrar la fiesta en esta temática, o simplemente montar una mesa dulce a base de helados en la que cada invitado puede crear el suyo con distintos ingredientes.

mesa dulce de helados

 

Si lo que queréis es basar la decoración en los helados, aseguraos de elegir bien la gama de colores que vais a emplear (por ejemplo: refrescantes tonos pastel, o combinación de colores de vuestro helado favorito) y utilizadla para vestir la mesa, hacer las guirnaldas, elegir los platos y cubiertos, y diseñar las invitaciones y resto de cartelería.

guirnalda helados    Guirnaldas de helados    guirnalda helado    mesa dulce helado

 

Este tipo de fiestas son las más divertidas para los peques puesto que no sólo estarán toda la tarde tomando uno de sus postres favoritos, sino que además serán ellos mismos quienes elijan los ingredientes. Así que ya sabéis: aprovechad los cumpleaños estivales para dares un cremoso homenaje :P

 

Si queréis seguir viendo imágenes para coger ideas para vuestra próxima fiesta veraniega, seguid nuestro tablón de Pinterest. Mi fiesta en casa: helados

También podéis compartir con nosotros vuestras recetas de helado casero. Mmmmmmmmm… ¡¡Nos encanta!!

Estudio fotográfico casero…

Mayo es el mes de las comuniones y de las bodas. Y como no podía ser menos, este sábado fuimos de invitados a una.

Todo el mundo llevaba encima una pequeña, casi diminuta, cámara de fotos digital para inmortalizar el momento. Momento que puede recrearse al instante en la también pequeña pantalla del dispositivo. ¡¡Y no sólo eso!! Momento que en ese mismo instante puede ser compartido con unos y con otros gracias a la tecnología bluetooth…

Hace uno años me empeñé en tener un estudio fotográfico en casa. Tenía los tanques para revelar negativos, tenía la positivadora, tenía las cubetas con los líquidos (revelador, baño de paro, fijador), y tenía muchas sábanas negras para tapar puertas y ventanas. ¡¡Hasta tenía una lámpara de luz roja para poder encenderla durante el proceso!! Lo que no tenía es sitio para desplegar todos los artilugios necesarios. Ni sitio, ni suficiente tranquilidad como para que nadie entrara en el cuarto de baño mientras revelaba. Así que la idea del estudio fotográfico duró una tarde y cinco o seis fotografías veladas y mal positivadas… Bueno, de ahí también salieron las fotos para Julieta que os enseñaba en un post anterior.

Pero hoy en día todo eso ha pasado a la historia (por muy romántica que sea la idea de la cubeta, los líquidos de revelado, y la cuerda de pared a pared en la que secar las fotografías).

En tan sólo una mesa puedes tener todo lo necesario: la zona en la que hacer las fotografías, y la zona del “positivado” (para ésta última, lo único necesario es un ordenador al que poder conectar la cámara, o con ranuras para la tarjeta de memoria).

Y lo que hoy queremos es darte algunas ideas para que te animes a tener en casa tu propio estudio fotográfico para sacarle más provecho a esos pasteles que tanto te gusta hornear y cuelgas en redes sociales, a las pulseras que haces y con las que te sacas un dinerillo extra, o a cualquier cosa que se te antoje fotografiar y necesites un resultado (casi) profesional.

La primera opción es sujetar entre la pared y la mesa una cartulina blanca, o del color que necesites para el fondo. Tienes que ponerla de manera que parezca una prolongación de la pared, para evitar la línea horizontal entre la pared y la mesa. Con esto, y unos pequeños focos para conseguir la iluminación adecuada, es suficiente. Por si no me he explicado bien, aquí he encontrado esta imagen.

estudio fotográfico casero

Aquí se han hecho un fondo para fotografiar personas o grandes objetos, pero esta misma idea es la que os explico para un pequeño estudio sobre la mesa.

La segunda opción (y la que más nos gusta) consiste en meter este fondo dentro de una caja transparente, dentro de una “tienda de luz”, o de una caja de cartón recortada estratégicamente para poder crear unas ventanas con papel vegetal a través de las que difuminar la luz y que esta caiga de manera más suave sobre el objeto a fotografiar.

En esta página hemos encontrado lo que os estamos explicando:

estudio fotográfico casero

estudio fotográfico casero

Si os gusta la fotografía ya no tenéis excusas. Son estudios muy sencillitos de fabricar, y en cualquier rinconcito no ocupan espacio… Pero si no sois muy manitas, siempre podéis recurrir a nuestro socorrido amazon.es, donde tenéis a la venta estudios portátiles de todo tipo, que se recogen en un práctico maletín, y además incluyen los focos.

Porque contamos hasta tres antes de hablar… ¿Tú qué piensas?